lunes, 21 de febrero de 2022

Responsorio a San Pablo

 



De ponderosos males oprimidos,
A ti acudimos con humilde ruego,
Para que del tesoro de tus gracias
Te dignes dispensar dones del cielo.

¡Víctima grata al Hacedor augusto!
¡Oh doctor y delicia de los pueblos!
Por defensor, oh Pablo, te invocamos,
Por tutelar y guía te queremos.

Ya que por sacra llama transformado
Tan vivo ardiste en el divino fuego,
Bajo tu manto protector acoge
A cuantos antes perseguiste fiero.

¡Víctima grata al Hacedor augusto!
¡Oh doctor y delicia de los pueblos!
Por defensor, oh Pablo, te invocamos,
Por tutelar y guía te queremos.

Ni tormentos, ni azotes, ni cadenas,
Ni de enemigos el embate ciego,
Ni cruda muerte te infundiera espanto,
Para acogerte de Jesús al seno.

¡Víctima grata al Hacedor augusto!
¡Oh doctor y delicia de los pueblos!
Por defensor, oh Pablo, te invocamos,
Por tutelar y guía te queremos.

No, aquel amor que te inflamó algún día
Olvides, por prestarte a nuestro ruego,
Y la esperanza santa de la gracia
Infunda amor al abatido pecho.

¡Víctima grata al Hacedor augusto!
¡Oh doctor y delicia de los pueblos!
Por defensor, oh Pablo, te invocamos,
Por tutelar y guía te queremos.

A tu soplo disipaste cual niebla
Las execrables tramas del infierno,
Y nuestra voz de gratitud resuene
Por las bóvedas santas de tu templo.

¡Víctima grata al Hacedor augusto!
¡Oh doctor y delicia de los pueblos!
Por defensor, oh Pablo, te invocamos,
Por tutelar y guía te queremos.

Intercediendo tú, florezca hermosa
La caridad que ignora daño ajeno,
Que no la turben hórridas discordias,
Ni del error la empañe torpe aliento.

¡Víctima grata al Hacedor augusto!
¡Oh doctor y delicia de los pueblos!
Por defensor, oh Pablo, te invocamos,
Por tutelar y guía te queremos.

Que la paz los espíritus ligando,
Junte en un corazón el orbe entero,
Y el néctar celestial de tu doctrina
Se derrame por todo el universo.

¡Víctima grata al Hacedor augusto!
¡Oh doctor y delicia de los pueblos!
Por defensor, oh Pablo, te invocamos,
Por tutelar y guía te queremos.

Nuestro querer sujeta a lo que manda
Con su poder el Árbitro supremo,
Para que noche del error opaca
No nos envuelva en ominoso velo.

¡Víctima grata al Hacedor augusto!
¡Oh doctor y delicia de los pueblos!
Por defensor, oh Pablo, te invocamos,
Por tutelar y guía te queremos.

Gloria al Padre...