domingo, 7 de enero de 2024

Huracán



Me he hecho tantas preguntas
intentando entender.
Me he lanzado a buscarte
sin saberte ver.
Me he asomado al abismo
me he atrevido saltar y caer

Y un huracán
romperá el cielo desde mi garganta
gritándote
¿dónde estás cuando me haces falta?

Y me han dado respuestas
pero no sé qué hacer
he prometido seguirte
sin entender.

Y hay un eco en lo hondo
que me empuja hacia ti
y aunque sea sin sentirte
te buscaré.

Y un huracán
romperá el cielo desde mi garganta
gritándote
¿dónde estás cuando me haces falta?

Y un huracán
romperá el cielo desde mi garganta
gritándote
¿dónde estás cuando me haces falta?

Estoy aquí en el silencio.
Estoy aquí en este viento.
Estoy aquí soy este trozo de pan.
Estoy aquí en tu lamento.
Estoy aquí en este eco.
Estoy aquí soy este trozo de pan.

Y un huracán
romperá el cielo desde mi garganta
gritándote
¿dónde estás cuando me haces falta?

Y un huracán
romperá el cielo desde mi garganta
gritándote
¿dónde estás cuando me haces falta?

Estoy aquí (y un huracán).
Estoy aquí (romperá el cielo desde mi garganta).
Estoy aquí (gritándote).
Soy este trozo de pan (¿dónde estás cuando me haces falta?).

Y tu huracán
romperá
el cielo desde mi garganta
gritándome
cuánto me haces falta.

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Es una canción de Hakuna Group Music.

lunes, 1 de enero de 2024

Oh María, Madre mía


Oh María, Madre mía
oh consuelo del mortal:
amparadme y guiadme
a la patria celestial.

 

Con el ángel de María
las grandezas celebrad.
Transportados de alegría
sus finezas publicad.

 

Oh María, Madre mía
oh consuelo del mortal:
amparadme y guiadme
a la patria celestial.

 

Salve, júbilo del cielo,
del Excelso dulce imán;
Salve hechizo de este suelo,
triunfadora de Satán.

 

Oh María, Madre mía
oh consuelo del mortal:
amparadme y guiadme
a la patria celestial.

 

Quien a ti ferviente clama
halla gloria en el pesar,
pues tu nombre luz derrama,
gozo y bálsamo sin par.

 

Oh María, Madre mía
oh consuelo del mortal:
amparadme y guiadme
a la patria celestial.

 

De sus gracias tesorera
la nombró su Redentor:
con tal Madre y Medianera
ya no teme el pecador.

 

Oh María, Madre mía
oh consuelo del mortal:
amparadme y guiadme
a la patria celestial.

 

Pues te llamo con fe viva
muestra, ¡oh Madre!, tu bondad,
a mí vuelve, compasiva,
esos ojos de piedad.

 

Oh María, Madre mía
oh consuelo del mortal:
amparadme y guiadme
a la patria celestial.

 

Hijo fiel, quiera amarte
y por ti sólo vivir
y por premio de ensalzarte,
ensalzándote morir.

 

Oh María, Madre mía
oh consuelo del mortal:
amparadme y guiadme
a la patria celestial.

 

Del eterno las riquezas
por ti logre disfrutar
y contigo sus finezas
mil y mil siglos cantar.

 

Oh María, Madre mía
oh consuelo del mortal:
amparadme y guiadme
a la patria celestial.