jueves, 16 de julio de 2020

Te damos gracias, Padre, por la vida recibida


Te damos gracias, Padre, por la vida recibida y por los frutos existentes en el mundo.

Muchos han sido los justos que, a lo largo de la historia, han plantado, con gran esfuerzo, una viña.

Nos preocupa tu palabra exigente frente a la inutilidad de muchos sarmientos
y a la esterilidad de innumerables viñas.

No obstante, esperamos un fruto universal, un rescate, una liberación.

Y porque esperamos, te damos gracias.

Tú nunca te cansas de esperar, siempre prometes nuevas viñas.

Envíanos tu Espíritu: que haga nuestra acción más clarividente y más fraterna,
para que el mundo se parezca a la viña que Tú deseas como paraíso.

Acuérdate de tu pueblo sencillo, que es manejado con banderas falseadas y estandartes desorientadores.

Acuérdate de todos nosotros y de todos los que trabajan por una sociedad mejor.

Amén.