sábado, 24 de octubre de 2026

Novena a los fieles difuntos

 

DÍA PRIMERO

Por la señal de la Santa Cruz...

¡Señor mío, Jesucristo!, Dios y Hombre verdadero…

Señor mío Jesucristo, que quieres que tengamos suma delicadeza de conciencia y santidad perfecta: te rogamos nos la concedas a nosotros; y a los que por no haberla tenido se están purificando en el purgatorio, te dignes aplicar nuestros sufragios y llevarlos pronto de aquellas penas al cielo. Te lo pedimos por la intercesión de tu Madre purísima y de San José.

Oh María, Madre de misericordia: acuérdate de los hijos que tienes en el purgatorio y, presentando nuestros sufragios y tus méritos a tu Hijo, intercede para que les perdone sus deudas y los saque de aquellas tinieblas a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulcísima y de la de tu Hijo bendito.

Oh glorioso Patriarca San José, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio.

V. No te acuerdes, Señor, de mis pecados.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dirige, Señor Dios mío, a tu presencia mis pasos.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dales, Señor, el descanso eterno y luzca para ellos la luz eterna.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.

Padrenuestro.

V. De la puerta del infierno
R. Saca, Señor, sus almas.
V. Descansen en paz.
R. Amén.
V. Señor, oye mi oración.
R. Y llegue a ti mi clamor.

Oh, Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.

DÍA SEGUNDO

Por la señal de la Santa Cruz...

¡Señor mío, Jesucristo!, Dios y Hombre verdadero…

Señor mío Jesucristo, que eres cabeza de todos tus fieles cristianos que en ti nos unimos como miembros de un mismo cuerpo que es la Iglesia: te suplicamos nos unas más y más contigo y que nuestras oraciones y sufragios de buenas obras aprovechen a las ánimas de nuestros hermanos del purgatorio, para que lleguen pronto a unirse a sus hermanos del cielo.

Oh María, Madre de misericordia: acuérdate de los hijos que tienes en el purgatorio y, presentando nuestros sufragios y tus méritos a tu Hijo, intercede para que les perdone sus deudas y los saque de aquellas tinieblas a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulcísima y de la de tu Hijo bendito.

Oh glorioso Patriarca San José, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio.

V. No te acuerdes, Señor, de mis pecados.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dirige, Señor Dios mío, a tu presencia mis pasos.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dales, Señor, el descanso eterno y luzca para ellos la luz eterna.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.

Padrenuestro.

V. De la puerta del infierno
R. Saca, Señor, sus almas.
V. Descansen en paz.
R. Amén.
V. Señor, oye mi oración.
R. Y llegue a ti mi clamor.

Oh, Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.

DÍA TERCERO

Por la señal de la Santa Cruz...

¡Señor mío, Jesucristo!, Dios y Hombre verdadero…

Señor mío Jesucristo, que a los que pecan castigas con justicia en esta vida o en la otra: concédenos la gracia de nunca pecar y ten misericordia de los que, habiendo pecado, no pudieron, por falta de tiempo, o no quisieron, por falta de voluntad y por amor del regalo, satisfacer en esta vida y están padeciendo ahora sus penas en el purgatorio; y a ellos y a todos llévalos pronto a su descanso.

Oh María, Madre de misericordia: acuérdate de los hijos que tienes en el purgatorio y, presentando nuestros sufragios y tus méritos a tu Hijo, intercede para que les perdone sus deudas y los saque de aquellas tinieblas a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulcísima y de la de tu Hijo bendito.

Oh glorioso Patriarca San José, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio.

V. No te acuerdes, Señor, de mis pecados.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dirige, Señor Dios mío, a tu presencia mis pasos.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dales, Señor, el descanso eterno y luzca para ellos la luz eterna.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.

Padrenuestro.

V. De la puerta del infierno
R. Saca, Señor, sus almas.
V. Descansen en paz.
R. Amén.
V. Señor, oye mi oración.
R. Y llegue a ti mi clamor.

Oh, Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.

DÍA CUARTO

Por la señal de la Santa Cruz...

¡Señor mío, Jesucristo!, Dios y Hombre verdadero…

Señor mío Jesucristo, que exiges la penitencia aun de los pecados veniales en este mundo o en el otro: danos temor santo de los pecados veniales y en misericordia de los que, por haberlos cometido, están ahora purificándose en el purgatorio y líbralos a ellos y a todos los pecadores de sus penas, llevándoles a la gloria eterna.

Oh María, Madre de misericordia: acuérdate de los hijos que tienes en el purgatorio y, presentando nuestros sufragios y tus méritos a tu Hijo, intercede para que les perdone sus deudas y los saque de aquellas tinieblas a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulcísima y de la de tu Hijo bendito.

Oh glorioso Patriarca San José, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio.

V. No te acuerdes, Señor, de mis pecados.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dirige, Señor Dios mío, a tu presencia mis pasos.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dales, Señor, el descanso eterno y luzca para ellos la luz eterna.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.

Padrenuestro.

V. De la puerta del infierno
R. Saca, Señor, sus almas.
V. Descansen en paz.
R. Amén.
V. Señor, oye mi oración.
R. Y llegue a ti mi clamor.

Oh, Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.
 

DÍA QUINTO

Por la señal de la Santa Cruz...

¡Señor mío, Jesucristo!, Dios y Hombre verdadero….

Señor mío Jesucristo, que a los regalados en esta vida, que no pagaron por su culpa o no tuvieron bastante caridad con el pobre, castigas en la otra con la penitencia que aquí no hicieron: concédenos las virtudes de la mortificación y de la caridad y acepta misericordioso nuestra caridad y sufragios, para que por ellos lleguen pronto a su descanso eterno.

Oh María, Madre de misericordia: acuérdate de los hijos que tienes en el purgatorio y, presentando nuestros sufragios y tus méritos a tu Hijo, intercede para que les perdone sus deudas y los saque de aquellas tinieblas a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulcísima y de la de tu Hijo bendito.

Oh glorioso Patriarca San José, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio.

V. No te acuerdes, Señor, de mis pecados.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dirige, Señor Dios mío, a tu presencia mis pasos.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dales, Señor, el descanso eterno y luzca para ellos la luz eterna.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.

Padrenuestro.

V. De la puerta del infierno
R. Saca, Señor, sus almas.
V. Descansen en paz.
R. Amén.
V. Señor, oye mi oración.
R. Y llegue a ti mi clamor.

Oh, Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.

DÍA SEXTO

Por la señal de la Santa Cruz...

¡Señor mío, Jesucristo!, Dios y Hombre verdadero….

Señor mío Jesucristo, que quisiste que honrásemos a nuestros padres y parientes y distinguiésemos a nuestros amigos: te rogamos por todas las ánimas del purgatorio, pero especialmente por los padres, parientes y amigos de cuantos hacemos está novena, para que logren el descanso eterno.

Oh María, Madre de misericordia: acuérdate de los hijos que tienes en el purgatorio y, presentando nuestros sufragios y tus méritos a tu Hijo, intercede para que les perdone sus deudas y los saque de aquellas tinieblas a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulcísima y de la de tu Hijo bendito.

Oh glorioso Patriarca San José, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio.

V. No te acuerdes, Señor, de mis pecados.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dirige, Señor Dios mío, a tu presencia mis pasos.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dales, Señor, el descanso eterno y luzca para ellos la luz eterna.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.

Padrenuestro.

V. De la puerta del infierno
R. Saca, Señor, sus almas.
V. Descansen en paz.
R. Amén.
V. Señor, oye mi oración.
R. Y llegue a ti mi clamor.

Oh, Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.

DÍA SÉPTIMO

Por la señal de la Santa Cruz...

¡Señor mío, Jesucristo!, Dios y Hombre verdadero…

Señor mío Jesucristo, que a los que no se preparan a tiempo para la muerte, recibiendo bien los últimos sacramentos y purificándose de los residuos de la mala vida pasada, los purificas en el purgatorio con terribles tormentos: te suplicamos, Señor, por los que murieron sin prepararse y por todos los demás, rogándote que les concedas a todos ellos la gloria y a nosotros recibir bien los últimos sacramentos.

Oh María, Madre de misericordia: acuérdate de los hijos que tienes en el purgatorio y, presentando nuestros sufragios y tus méritos a tu Hijo, intercede para que les perdone sus deudas y los saque de aquellas tinieblas a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulcísima y de la de tu Hijo bendito.

Oh glorioso Patriarca San José, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio.

V. No te acuerdes, Señor, de mis pecados.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dirige, Señor Dios mío, a tu presencia mis pasos.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dales, Señor, el descanso eterno y luzca para ellos la luz eterna.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.

Padrenuestro.

V. De la puerta del infierno
R. Saca, Señor, sus almas.
V. Descansen en paz.
R. Amén.
V. Señor, oye mi oración.
R. Y llegue a ti mi clamor.

Oh, Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.

DÍA OCTAVO

Por la señal de la Santa Cruz...

¡Señor mío, Jesucristo!, Dios y Hombre verdadero….

Señor mío Jesucristo, que a los que vivieron en este mundo demasiado aficionados a los bienes terrenales y olvidados de la gloria, los retienes apartados del premio, para que se purifiquen de su negligencia en desearlo: calma, Señor misericordioso, sus ansias y colma sus deseos, para que gocen pronto de tu presencia, y a nosotros concédenos amar de tal manera los bienes celestiales, que no deseemos desordenadamente los terrenos.

Oh María, Madre de misericordia: acuérdate de los hijos que tienes en el purgatorio y, presentando nuestros sufragios y tus méritos a tu Hijo, intercede para que les perdone sus deudas y los saque de aquellas tinieblas a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulcísima y de la de tu Hijo bendito.

Oh glorioso Patriarca San José, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio.

V. No te acuerdes, Señor, de mis pecados.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dirige, Señor Dios mío, a tu presencia mis pasos.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dales, Señor, el descanso eterno y luzca para ellos la luz eterna.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.

Padrenuestro.

V. De la puerta del infierno
R. Saca, Señor, sus almas.
V. Descansen en paz.
R. Amén.
V. Señor, oye mi oración.
R. Y llegue a ti mi clamor.

Oh, Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.

DÍA NOVENO

Por la señal de la Santa Cruz...

¡Señor mío, Jesucristo!, Dios y Hombre verdadero….

Señor mío Jesucristo, cuyos méritos son infinitos y cuya bondad es inmensa: mira propicio a tus hijos que gimen en el purgatorio anhelando la hora de ver tu faz, de recibir tu abrazo, de descansar a tu lado y; mirándolos, compadécete de sus penas y perdona lo que les falta para pagar por sus culpas. Nosotros te ofrecemos nuestras obras y sufragios, los de tus Santos y Santas; los de tu Madre y tus méritos; haz que pronto salgan de su cárcel y reciban de tus manos su libertad y la gloria eterna.

Oh María, Madre de misericordia: acuérdate de los hijos que tienes en el purgatorio y, presentando nuestros sufragios y tus méritos a tu Hijo, intercede para que les perdone sus deudas y los saque de aquellas tinieblas a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulcísima y de la de tu Hijo bendito.

Oh glorioso Patriarca San José, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio.

V. No te acuerdes, Señor, de mis pecados.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dirige, Señor Dios mío, a tu presencia mis pasos.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.
V. Dales, Señor, el descanso eterno y luzca para ellos la luz eterna.
R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.

Padrenuestro.

V. De la puerta del infierno
R. Saca, Señor, sus almas.
V. Descansen en paz.
R. Amén.
V. Señor, oye mi oración.
R. Y llegue a ti mi clamor.

Oh, Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.

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Esta novena es apropiada para rezar por nuestros difuntos, especialmente los nueve días previos a la Conmemoración de los Fieles Difuntos (del 24 de octubre al 1 de noviembre). 

lunes, 19 de octubre de 2026

Oración a San Pablo de la Cruz

¡Oh glorioso San Pablo de la Cruz!
Tú que meditando la Pasión Santísima de Jesucristo, 
llegaste a tan alto grado de santidad en la tierra y
de felicidad en el cielo, y que predicándola, ofreciste
al mundo eficaz remedio para todos los males,
alcánzanos la gracia de llevarla siempre grabada en
nuestros corazones, que la propaguemos con palabras
y ejemplos a fin de recoger los mismos frutos
que tú, en el tiempo y en la eternidad.

 

Amén.

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San Pablo de la Cruz (1694–1775) fue un sacerdote y místico italiano, fundador de la Congregación de la Pasión (los Pasionistas). 

Desde joven sintió una fuerte inclinación a la oración y a la meditación de los sufrimientos de Cristo. En 1720, tras un retiro de 40 días, redactó la regla de una nueva comunidad consagrada a predicar el amor divino manifestado en la Cruz. Fue ordenado sacerdote en 1727 por el Papa Benedicto XIII.

Durante décadas recorrió Italia como predicador itinerante y director espiritual, conmoviendo a multitud de personas. Falleció en Roma y fue beatificado en 1852 y, posteriormente, canonizado en 1867, en ambos casos por el Papa Pío IX. Hoy su legado perdura en los religiosos y monjas pasionistas de todo el mundo. 
Su festividad se celebra el 19 de octubre.


 

domingo, 18 de octubre de 2026

Oración del Domund 2026


Padre santo,
concédenos ser uno en Cristo,
arraigados en su amor que une y renueva.
Haz que todos los miembros de la Iglesia
estén unidos en la misión,
dóciles al Espíritu Santo,
valientes en dar testimonio del Evangelio,
anunciando y encarnando cada día
tu amor fiel por cada criatura.


Bendice a los misioneros y misioneras,
apóyalos en su esfuerzo,
presérvalos en la esperanza.


María, Reina de las Misiones,
acompaña nuestra labor evangelizadora
en todos los rincones de la tierra;
haznos instrumentos de paz
y haz que el mundo entero
reconozca en Cristo la luz que salva.


Amén.


Papa León XIV

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El DOMUND (Domingo Mundial de las Misiones) es una jornada que celebra la Iglesia católica para apoyar la labor de los misioneros en todo el mundo. Se celebra cada año el penúltimo domingo de octubre y tiene como objetivo fomentar la oración, la solidaridad y la ayuda económica a las misiones.

Su origen se remonta a 1926, cuando el papa Pío XI instituyó el Domingo Mundial de las Misiones para toda la Iglesia, con el fin de impulsar el apoyo a la evangelización en los territorios de misión.

En 2026, el DOMUND celebra su centenario, es decir, 100 años desde su creación. Bajo el lema «Uno en Cristo, unidos en la misión», esta conmemoración recuerda un siglo de compromiso con los misioneros y con las comunidades más necesitadas de todo el mundo. 

sábado, 17 de octubre de 2026

Oración a San Ignacio de Antioquía


Dios todopoderoso y eterno,
tú has querido que el testimonio de
tus mártires glorificara a toda la Iglesia,
cuerpo de Cristo; concédenos que,
así como el martirio que ahora conmemoramos
fue para san Ignacio de Antioquía causa de gloria eterna,
nos merezca también a nosotros tu protección constante.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive
y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

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San Ignacio de Antioquía fue uno de los principales líderes de la Iglesia primitiva y está considerado uno de los Padres Apostólicos, por su cercanía a los Apóstoles. Fue obispo de Antioquía a finales del siglo I y comienzos del II. Según la tradición, fue discípulo de San Juan Evangelista.

Durante la persecución del emperador Trajano fue arrestado y llevado a Roma para ser ejecutado. En el viaje escribió siete cartas dirigidas a diversas comunidades cristianas, textos fundamentales para conocer la fe de los primeros cristianos. En ellas defendió la unidad de la Iglesia, la importancia de la Eucaristía y la autoridad de los obispos. También fue uno de los primeros autores cristianos en utilizar la expresión“Iglesia católica”.

Murió mártir en Roma, probablemente hacia los años 107-110, siendo devorado por las fieras en el anfiteatro. Su testimonio de fe lo convirtió en uno de los santos más venerados de la Iglesia antigua. Su festividad se celebra el 17 de octubre 

viernes, 16 de octubre de 2026

Oración a Santa Margarita María de Alacoque

 

 

Oh, Santa Margarita María Alacoque,
tú fuiste elegida por Dios para revelar al mundo
la divina belleza del Corazón de Jesús, su bondad infinita,
su misericordia sin límites, su luz radiante,
haz que también nosotros reclinemos nuestra vida en su Corazón.

Corazón de Jesús, derrama la abundancia de tu amor
sobre los pecadores, para que regresen a ti,
sobre los creyentes, para que vivamos de ti,
a los misioneros, para que testimonien acerca de ti,
sobre los enfermos, para que se sanen en ti,
sobre los moribundos, para que se abandonen a ti.

Dame un corazón bueno, sincero y disponible,
capaz de amar y de sufrir, de perdonar y de alegrarse,
de vivir cada momento de la vida como
un gran regalo de tu Amor infinito.

Corazón de Jesús, fuente de Caridad, de Paz, de Verdad, de Esperanza,
confío en ti, me encomiendo a ti. 


¡Santa Margarita María Alacoque,
ruega por nosotros!

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Santa Margarita María de Alacoque nació el 22 de julio de 1647 en la localidad de Verosvres, Francia. Desde muy joven sintió una profunda vocación religiosa y, en 1671, ingresó en el convento de la Visitación de Paray-le-Monial. Allí afirmó haber recibido varias revelaciones de Jesucristo, quien le mostró su Sagrado Corazón como símbolo de su amor por la humanidad. Gracias a su labor, se difundió la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, que tuvo una gran influencia en la Iglesia católica. A pesar de las dificultades y las incomprensiones que encontró, permaneció fiel a su vocación y destacó por su humildad y su vida de oración. Falleció el 17 de octubre de 1690. Fue beatificada en 1864 por el Papa Pío IX y canonizada por el papa Benedicto XV en 1920. Su festividad se celebra el 16 de octubre.

 

jueves, 15 de octubre de 2026

Oración a Santa Teresa de Jesús


Oh, Santa Teresa, Virgen seráfica, querida esposa de tu Señor Crucificado, tú, quien en la tierra ardió con un amor tan intenso hacia tu Dios y mi Dios, y ahora iluminas como una llama resplandeciente en el paraíso, obtén para mí también, te lo ruego, un destello de ese mismo fuego ardiente y santo que me ayude a olvidar el mundo, las cosas creadas, aún yo mismo, porque tu ardiente deseo era verle adorado por todos los hombres.

Concédeme que todos mis pensamientos, deseos y afectos sean dirigidos siempre a hacer la voluntad de Dios, la Bondad suprema, aun estando en gozo o en dolor, porque Él es digno de ser amado y obedecido por siempre.

Obtén para mí esta gracia, tú que eres tan poderosa con Dios, que yo me llene de fuego, como tú, con el santo amor de Dios.

Amén.

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Santa Teresa de Jesús, también conocida como Santa Teresa de Ávila, nació en Ávila, España, en 1515. Fue una religiosa, escritora y mística española que dedicó su vida a la oración y a la reforma de la Orden del Carmelo. Fundó numerosos conventos de carmelitas descalzas y destacó por sus escritos espirituales, entre los que sobresalen El libro de la vida y Las Moradas.

Fue canonizada en 1622 por el papa Gregorio XV y, en 1970, el papa Pablo VI la proclamó doctora de la Iglesia, convirtiéndose en la primera mujer en recibir este reconocimiento. Su legado espiritual y literario sigue siendo una referencia para la Iglesia Ctólica.

Su festividad se celebra el 15 de octubre, día en que se recuerda su vida, su fe y su importante contribución a la espiritualidad cristiana.

 

miércoles, 14 de octubre de 2026

Oración a San Calixto I


Oh, Santísimo Calixto, tú que demostraste tu gran devoción hasta el último día de tu vida y que, aun arriesgando tu vida, construiste las catacumbas para que el Señor continuara siendo honrado a través del Sacrificio de la Santa Misa, no me abandones en este momento en el que tanto necesito de tu sagrada ayuda.

Amén.

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San Calixto I fue el decimosexto Papa de la Iglesia Católica, elegido en el año 217 tras haber nacido como esclavo en Roma. Antes de su pontificado, el Papa San Ceferino lo nombró administrador de los cementerios de la Vía Apia, donde organizó magistralmente las famosas sepulturas subterráneas que hoy llevan el nombre de Catacumbas de San Calixto.

 

Durante su mandato (217–222), destacó por su profunda misericordia, pues permitió el perdón y la readmisión en la Iglesia de los pecadores arrepentidos, lo que le valió fuertes enfrentamientos con los sectores más rigoristas de la época. Murió martirizado en el año 222 al ser arrojado a un pozo durante una revuelta popular anticristiana en el Trastevere.

 

Es el santo patrón de los sepultureros, los trabajadores administrativos y las personas acusadas injustamente. Su festividad se celebra el 14 de octubre.

 

viernes, 9 de octubre de 2026

Oración a San Dionisio de París


Señor mío, hoy me presento ante ti con el corazón cansado y la mente llena de preocupaciones.

 

Te ruego, por la intercesión de San Dionisio, que me concedas la inmensa gracia de la humildad.

 

Ayúdame a reconocer mis propios límites y a comprender que no puedo resolver todos los problemas del mundo.

 

Te entrego mis angustias y esa necesidad constante de controlarlo todo.

 

Ya hice todo lo que estaba en mis manos durante esta semana; ahora te entrego los resultados.

 

Enséñame a confiar plenamente en tu voluntad y a descansar en tu amor infinito.

 

Líbrame del peso de las cosas que no me corresponden y dame la sabiduría para diferenciar entre lo que puedo cambiar y lo que debo aceptar con paz.

 

Amén.

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San Dionisio de París, también conocido como san Denis, fue un misionero cristiano del siglo III y es considerado el primer obispo de París. Según la tradición, llegó a la Galia, la actual Francia, enviado para anunciar el Evangelio y difundir la fe cristiana. Durante su labor evangelizadora, fundó comunidades cristianas y contribuyó a la expansión del cristianismo en aquella región.

Fue martirizado en París junto con sus compañeros san Rústico, sacerdote, y san Eleuterio, diácono, durante las persecuciones contra los cristianos. Una antigua leyenda cuenta que, después de ser decapitado, caminó llevando su cabeza entre las manos hasta el lugar donde posteriormente se levantó una iglesia en su honor. Con el paso del tiempo, su culto se extendió y se convirtió en una figura importante de la Iglesia francesa.

La festividad de San Dionisio de París se celebra el 9 de octubre.

 

domingo, 27 de septiembre de 2026

Oración para hacer una petición a San Longinos


Oh, Longinos, que fuiste elegido como el guardián de la venerable puerta y se te concedió el don de discernimiento por el Señor. Un testigo del milagro de Dios que glorificaba el Cristo resucitado. A su muerte, tú permaneciste soldado de Cristo y por Cristo diste tu cabeza.

Ruega por nosotros pues, oh San Longinos, de manera que nos inspiremos en tu ejemplo y asistidos por tus oraciones, podamos vivir una vida santa, una muerte feliz, y alcanzar la vida eterna para alabar y dar gracias a Dios en el cielo contigo.

Te pido que ruegues a Dios por esta solicitud especial si es tu santa voluntad.

(Mencionar la petición). 

 

San Longinos ruega por nosotros.

Amén.

 

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

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San Longinos es, según la tradición cristiana, el soldado romano que estuvo presente en la crucifixión de Jesucristo. Los Evangelios no mencionan su nombre, pero posteriormente se le identifica con el centurión que atravesó el costado de Jesús con una lanza. El Evangelio de San Juan relata que, al hacerlo, brotaron sangre y agua del costado de Cristo. Según algunos relatos cristianos, Longinos quedó impresionado por la muerte de Jesús y reconoció que verdaderamente era el Hijo de Dios. Después habría abandonado el ejército romano y se habría convertido al cristianismo. Se cuenta que predicó la fe cristiana y llevó una vida dedicada a la oración y a la penitencia. También se afirma que sufrió persecución por su fe durante las primeras persecuciones contra los cristianos. Finalmente, habría sido martirizado por orden de las autoridades romanas. Su figura representa la conversión de quien, al contemplar la pasión de Cristo, reconoce su divinidad. Su festividad se celebra el 15 de marzo.

jueves, 27 de agosto de 2026

Oración a Santa Mónica por la conversión de los hijos


A ti recurro por ayuda e instrucciones, Santa Mónica, maravillosa ejemplo de firme oración por los niños. En tus amorosos brazos yo deposito mi hijo(a)
(mencionar aquí el o los nombres), para que por medio de tu poderosa intercesión puedan alcanzar una genuina conversión a Cristo Nuestro Señor.

A ti también apelo, madre de las madres, para que pidas a nuestro Señor me conceda el mismo espíritu de oración incesante que a ti te concedió.

Todo esto te lo pido por medio del mismo Cristo Nuestro Señor.

Amén.
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Santa Mónica, nacida en Tagaste, Argelia, en el año 331, fue una madre ejemplar y modelo de perseverancia en la oración. Su vida estuvo marcada por su amor inquebrantable por su hijo San Agustín, quien, durante años, llevó una vida desordenada y abrazó la herejía maniquea. A pesar de sus sufrimientos y angustias, Mónica continuó orando incansablemente y ofreciendo sacrificios por la conversión de su hijo. Su festividad se celebra el 27 de agosto, día en el que falleció en el año 387 en Ostia, Italia.

viernes, 21 de agosto de 2026

Oración de intercesión a San Pío X



Glorioso Papa de la Eucaristía, San Pío X, que te has empeñado en “restaurar todas las cosas en Cristo”. Obténme un verdadero amor a Jesucristo, de tal manera que sólo pueda vivir por y para Él. Ayúdame a alcanzar un ardiente fervor y un sincero deseo de luchar por la santidad, y a poder aprovechar todas las riquezas que brinda la Sagrada Eucaristía. Por tu gran amor a María, Madre y Reina de todo lo creado, inflama mi corazón con una tierna y gran devoción a ella.

Bienaventurado modelo del sacerdocio, intercede para que cada vez hayan más santos y dedicados sacerdotes, y se acrecienten las vocaciones religiosas. Disipa la confusión, el odio y la ansiedad, e inclina nuestros corazones a la paz y la concordia, a fin de que todas las naciones se coloquen bajo el dulce reinado de Jesucristo.

Amén.
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San Pío X nació como Giuseppe Melchiorre Sarto el 2 de junio de 1835 en Riese, Italia. Procedía de una familia humilde y fue ordenado sacerdote en 1858. Ejerció como párroco, obispo de Mantua y patriarca de Venecia. En 1903 fue elegido Papa y adoptó el nombre de Pío X. Su lema pontificio fue «Restaurar todas las cosas en Cristo». Impulsó la catequesis y facilitó la comunión frecuente y a temprana edad.
Murió en Roma el 20 de agosto de 1914 y fue canonizado en 1954. Su festividad se celebra el 21 de agosto.

jueves, 20 de agosto de 2026

Oración a San Bernardo de Claraval



San Bernardo: gran predicador, enamorado de Cristo y
de la Madre Santísima: pídele al buen Dios
que nos conceda a nosotros un amor a Dios
y al prójimo, semejante al que te concedió a ti.

Quiera Dios que así sea.
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San Bernardo de Claraval fue un monje cisterciense francés, conocido por ser el abad de la abadía de Claraval y por ser el gran impulsor y propagador de la Orden Cisterciense. Nació en Borgoña en 1090 y fue el primer abad del monasterio de Claraval, que se convirtió en un centro espiritual en Europa. Su vida y obra influyeron profundamente en la vida religiosa y política de Europa durante el siglo XII. San Bernardo es conocido por su carisma, su elocuencia y su capacidad para atraer a todos a Cristo. Su festividad se celebra el 20 de agosto.

En esta página también se puede encontrar su famosa oración "Acordaos".

miércoles, 29 de julio de 2026

Oración a Santa Marta de Betania


Oh, gloriosísima Santa Marta, que tuviste la dicha y el placer de hospedar a Jesús, junto con tu familia que tanto adoraba su labor. Le brindaste tus servicios y pusiste tus manos a trabajar, para que se sintiera cómodo y a gusto. Que, acompañada de tus hermanos María Magdalena y Lázaro, oíste atentamente la doctrina que infundía en su conversación.

Te imploro por mi familia y por mi bienestar, para que jamás falte el pan, la armonía no se irrumpa y el amor fluya como la brisa por las ventanas de mi aposento.

Cada miembro de mi familia sea bendecido por ti, sus acciones sean bien vistas por el Señor y de tal manera, sólo Dios y nada más que él, viva y reine en nuestra casa
libremente.

Desata a mi familia de las cadenas que los espíritus malignos intentan atar en su piel, para que las desgracias espirituales no sean un problema nuestro.

Te pido el auxilio y apoyo en cuidar a mis hijos y no caigan en malas manos ni lenguas. Y bríndame la larga vida y el honor de verlos crecer, ver cómo son unidos a Dios Padre todopoderoso y una vez que parta al cielo, esperarlos a tu lado y del Señor, pacientemente.

Amén.

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Santa Marta de Betania, hermana de María y de Lázaro, y amiga de Jesús, es la patrona del hogar, servicio doméstico, hoteles y hostelería. Se la invoca también en casos difíciles o imposibles. Su festividad se celebra el 29 de julio.

martes, 23 de junio de 2026

Oración a San José Cafasso


Querido San José Cafasso,

Tú, que fuiste el apóstol de los albañiles,
de los encarcelados, de los condenados a muerte,
de la gente pobre de tu época,
haz que los que están en una vida de miseria,
puedan sentir el amor de Dios cerca de ellos.

Te encomendamos especialmente a quienes
tienen la cárcel del pecado en el corazón
O que están presos por sus errores;
Intercede para todos un arrepentimiento sincero
Y la potencia de la Misericordia de Dios.

Intercede para nosotros el don de una fe sincera,
de una esperanza viva, de una caridad fiel.

Concédenos del Señor,
por tu potente intercesión,
las gracias que necesita nuestra vida,
cuida y protege a nuestras personas queridas.

¡San José Cafasso
Ruega por nosotros!

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San José Cafasso nació en Castelnuovo de Asti (Italia) en 1811 y desde joven destacó por su profunda vida espiritual. Fue ordenado sacerdote en 1833 y se convirtió en un brillante profesor de Teología Moral en Turín. Dedicó su vida a la formación de sacerdotes, siendo maestro de San Juan Bosco y guía de numerosos clérigos. Se hizo célebre por su caridad con los condenados a muerte, a quienes acompañaba hasta el último momento. Su labor en el Convictorio de Turín impulsó una espiritualidad centrada en la Eucaristía y la confesión. Murió en Turín el 23 de junio de 1860, dejando fama de santidad. Fue beatificado por el papa Pío XI, en 1925, en reconocimiento a su vida ejemplar y su dedicación a los más abandonados. Fue canonizado por el papa Pío XII en 1947, quien destacó su caridad heroica y su modelo de sacerdote. Su festividad se celebra el 23 de junio.

 

sábado, 13 de junio de 2026

Oración al Inmaculado Corazón de María

Acuérdate, Nuestra Señora del Sagrado Corazón,
de las maravillas que el Señor hizo en ti:
te eligió por madre y te quiso junto a su cruz.

Hoy te hace compartir su gloria y escucha tus súplicas.
Ofrécele nuestras alabanzas y nuestra acción de gracias.
Preséntale nuestras peticiones.

 

(Aquí se pide la gracia que se desea obtener). 

Haznos vivir, como tú, en el amor de tu Hijo,
para que venga a nosotros su reino.

Conduce a todos los hombres
a la fuente de agua viva que brota de su Corazón,
derramando sobre el mundo
la esperanza y la salvación, la justicia y la paz.

Mira nuestra confianza, atiende nuestra súplica
y muéstrate siempre Madre nuestra.

 

Amén. 

 

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

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La festividad o memorial del Inmaculado Corazón de María se celebra el sábado posterior al segundo domingo después de Pentecostés. 

sábado, 6 de junio de 2026

Alza la mirada


Alzo la mirada, / mis ojos en Jesús. / Alzo la mirada / clavada en la cruz. / Cuando miro al cielo / todo es nuevo con su luz. / Alzo la mirada, alzo la mirada, alzo la mirada. 

No estoy hecho / para mirar al suelo. / Al mirarte / sé por qué nací. / Me creaste / para mirar al cielo… / estoy inquieto hasta que no descanse en ti.

Alzo la mirada, / mis ojos en Jesús. / Alzo la mirada / clavada en la cruz. / Cuando miro al cielo / todo es nuevo con su luz. / Alzo la mirada, alzo la mirada, alzo la mirada. 

El Señor es mi fuerza / y mi esperanza. / No vacilaré [alzo la mirada] / Él es la roca / de la salvación. / En Él confío… / y no tiemblo. / En Él confío… / y no tiemblo.

Alzo la mirada, / mis ojos en Jesús. / Alzo la mirada / clavada en la cruz. / Cuando miro al cielo / todo es nuevo con su luz. / Alzo la mirada, alzo la mirada, alzo la mirada.

Por los que buscan la paz / y la libertad, / para que encuentren en tus ojos / dónde descansar… / Por los que cruzan el mar / buscando un hogar, / para que vean más allá / de la tempestad.

Alzo la mirada… Alzo la mirada… Alzo la mirada…

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Es el himno oficial para la visita del Papa León XIV a España (del 6 al 12 de junio de 2026). 

lunes, 1 de junio de 2026

Oración por la visita del Papa León XIV a España


Dios, Padre de misericordia,
que has llamado al Papa León XIV
a ser pastor universal de tu Iglesia,
bendice su visita a nuestra tierra.

Concede a España
acoger con alegría al Sucesor de Pedro,
renovar la fe de nuestros padres
y ser testigos valientes del Evangelio.

Que esta visita fortalezca
la comunión entre los pueblos,
la esperanza en los jóvenes,
la caridad con los pobres
y la misión evangelizadora de la Iglesia.

Por intercesión de Santa María,
Patrona de nuestro pueblo,
y de todos los santos que en esta tierra
te dieron gloria.

Por Jesucristo nuestro Señor. 
 
Amén.

 

domingo, 24 de mayo de 2026

Oración de Don Bosco a María Auxiliadora


Oh María, Virgen poderosa,
Tú, grande e ilustre defensora de la Iglesia;
Tú, auxilio maravilloso de los cristianos;
Tú, terrible como ejército ordenado para la batalla;
Tú sola has destruido cada herejía en todo el mundo;
Tú, en las angustias, en las luchas, en las estrecheces
defiéndenos del enemigo
y en la hora de la muerte
¡acoge nuestra alma en el Paraíso!

Amén.

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La festividad de María Auxiliadora se celebra el 24 de mayo.

sábado, 23 de mayo de 2026

Oración a San Desiderio de Langres


Omnipotente Dios,
mirad nuestra flaqueza,
ved cómo nos agobia el
peso de nuestros pecados,
y fortificadnos por la gloriosa
intercesión de San Desiderio,
vuestro pontífice mártir.

 

Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

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San Desiderio de Langres fue el tercer obispo de la ciudad de Langres (Francia) durante el siglo IV y murió mártir en el año 407 (o en torno al 355, según variantes cronológicas) al entregar su vida para defender a su pueblo de las invasiones bárbaras. Se le recuerda principalmente por su profunda caridad pastoral y por la milagrosa leyenda de su martirio. Su festividad se celebra el 23 de mayo.

 

sábado, 16 de mayo de 2026

Oración a San Juan Nepomuceno



Oh Dios, que por el invencible silencio
sacramental del bienaventurado
Juan Nepomuceno adornaste tu
Iglesia con una nueva corona del martirio;
concédenos, por su intercesión y ejemplo,
que moderemos nuestra lengua
y suframos todos los males de este mundo,
antes que el detrimento de nuestras almas.

Por Jesucristo Nuestro Señor.

Amén.

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San Juan Nepomuceno (c. 1340–1393) fue un fiel sacerdote y vicario en Praga que ejerció como confesor de la reina Juana de Baviera. Al negarse a romper el sigilo sacramental ante las exigencias del rey Wenceslao IV, fue martirizado y arrojado al río Moldava, donde una milagrosa corona de cinco estrellas flotó sobre el agua revelando su cuerpo. Fue beatificado en 1721 por el Papa Inocencio XII y canonizado en 1729 por el Papa Benedicto XIII, consolidando su figura como el gran mártir del secreto de confesión. El milagro decisivo para su santidad ocurrió en 1725, cuando al exhumar sus restos tras más de tres siglos, su lengua apareció incorrupta, fresca y llena de vida, premiando su sagrado silencio. Se le conoce como Nepomuceno porque nació en la localidad de Nepomuk, su festividad se celebra el 16 de mayo.

jueves, 7 de mayo de 2026

Oración al Cristo de Medinaceli

 

 
Amadísimo Jesús de Medinaceli, Tú que nos has revelado toda la misericordia y el profundo amor que Dios nos profesa a cada uno de nosotros, escucha atento nuestros ruegos.

Tú que teniendo las manos atadas frente al pecado de los hombres decidiste morir para alcanzar el perdón de todos nuestros pecados, en memoria de tu pasión, te solicitamos ayuda y de esta manera transformar nuestras vidas hacia el Evangelio.

Te rogamos nos concedas, ¡oh Cristo de Medinaceli!, conservarnos mansos y humildes como lo hiciste Tú, y de esta manera poder devolver el bien cuando reine el mal.

Mirar con ojos humildes los desprecios del prójimo, y de esta forma ser más compasivos con el padecimiento de los menos poseídos.

¡Oh Jesús mío! Concédenos el alivio a todos nuestros males y auxilio en nuestras necesidades, y con gran esmero en esta súplica tan especial que te hago:

(Hacer la petición que corresponda)

Divino Jesús Nazareno, atiende nuestros ruegos y bríndanos tu amparo, bendícenos y protégenos desde el Cielo con tu infinito amor.

 

Amén.

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La basílica de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli está situada en la Plaza de Jesús nº 2 en Madrid. Su festividad principal se celebra el primer viernes de marzo. 

viernes, 1 de mayo de 2026

Oración a San José Obrero


Artesano y trabajador,
oh humildísimo José,
las clases obreras debieran mirarte
como especial patrón y modelo suyo,
las clases trabajadoras de nuestros días.

Como ellas ganaste pan con el sudor de tu frente,
y endureciste las manos manejando la tosca herramienta.

Las muchedumbres obreras de hoy
desdeñan mirarse en ti,
por seguir siniestros ideales
con que trastornan su cabeza mentirosos redentores.

Por ellas y por su suerte,
y por la eficaz restauración de sus derechos en Cristo se interesa,
más que la Liberación embustera,
la Iglesia de Dios.

Ruega, Santo obrero,
por esas clases desheredadas
¡ay! En tu Hijo,
de las esperanzas del cielo
y de los consuelos de la resignación.

Pide por ellas a Jesús,
tu compañero de taller,
gloriosísimo San José.

Amén.

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La festividad de San José Obrero, Patrón de los trabajadores, se celebra el 1 de mayo. 

lunes, 27 de abril de 2026

Oración a San Senador de Albano


Oh Dios, que concediste a tu mártir San Senador la gracia de mantenerse firme en la fe y dar testimonio de ti hasta la muerte, concédenos, por su intercesión, valentía para superar las dificultades de la vida y una fe inquebrantable.

 

Te pedimos que, como él, podamos ser luz en medio de la adversidad y alcanzar un día la corona de gloria prometida a tus fieles.

 

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Amén.

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San Senador de Albano fue un mártir cristiano del siglo IV venerado en Italia, sobre todo en la región del Lacio. Conocido por su firmeza en la fe cristiana durante tiempos de persecución, vivió durante una época en la que los cristianos enfrentaban constantes amenazas de persecución. A través de los siglos, San Senador ha sido un símbolo de resistencia y fe. Su vida inspira a muchos a mantener sus creencias incluso en las circunstancias más difíciles. Su martirio en Albano resalta su devoción y valentía frente a las adversidades. Su festividad se celebra el 26 de septiembre.

domingo, 26 de abril de 2026

Decenario del Espíritu Santo


Oración inicial

¡Ven, oh Santo Espíritu!: ilumina mi entendimiento, para conocer tus mandatos: fortalece mi corazón contra las insidias del enemigo: inflama mi voluntad… He oído tu voz, y no quiero endurecerme y resistir, diciendo: después…, mañana.


Nunc coepi! ¡Ahora!, no vaya a ser que el mañana me falte.

 

¡Oh, Espíritu de verdad y sabiduría, Espíritu de entendimiento y de consejo,
Espíritu de gozo y paz!: quiero lo que quieras, quiero porque quieres, quiero
como quieras, quiero cuando quieras...

Consideración

 

Pentecostés, el día en que el Espíritu Santo descendió sobre los discípulos del Señor Los Hechos de los Apóstoles, al narrarnos los acontecimientos de aquel día de Pentecostés en el que el Espíritu Santo descendió en forma de lenguas de fuego sobre los discípulos de Nuestro Señor, nos hacen asistir a la gran manifestación del poder de Dios, con el que la Iglesia inició su camino entre las naciones. La victoria que Cristo —con su obediencia, con su inmolación en la cruz y con su Resurrección— había obtenido sobre la muerte y sobre el pecado, se reveló entonces en toda su divina claridad.

 

Los discípulos, que ya eran testigos de la gloria del Resucitado, experimentaron en sí la fuerza del Espíritu Santo: sus inteligencias y sus corazones se abrieron a una luz nueva. Habían seguido a Cristo y acogido con fe sus enseñanzas, pero no acertaban siempre a penetrar del todo su sentido: era necesario que llegara el Espíritu de verdad, que les hiciera comprender todas las cosas. Sabían que solo en Jesús podían encontrar palabras de vida eterna, y estaban dispuestos a seguirle y a dar la vida por Él, pero eran débiles y, cuando llegó la hora de la prueba, huyeron, lo dejaron solo.

 

El día de Pentecostés todo eso ha pasado: el Espíritu Santo, que es espíritu de fortaleza, los ha hecho firmes, seguros, audaces. La palabra de los Apóstoles resuena recia y vibrante por las calles y plazas de Jerusalén.

 

Los hombres y las mujeres que, venidos de las más diversas regiones, pueblan
en aquellos días la ciudad, escuchan asombrados. Partos, medos y elamitas, los moradores de Mesopotamia, de Judea y de Capadocia, del Ponto y del Asia, los de Frigia, de Panfilia y de Egipto, los de Libia, confinante con Cirene, y los que han venido de Roma, tanto judíos como prosélitos, los cretenses y los árabes, oímos hablar las maravillas de Dios en sus propias lenguas. Estos prodigios, que se obran ante sus ojos, les llevan a prestar atención a la predicación apostólica. El mismo Espíritu Santo, que actuaba en los discípulos del Señor, tocó también sus corazones y los condujo hacia la fe.

 

Nos cuenta San Lucas que, después de haber hablado San Pedro proclamando la Resurrección de Cristo, muchos de los que le rodeaban se acercaron preguntando: ¿qué es lo que debemos hacer, hermanos? El Apóstol les respondió: haced penitencia, y sea bautizado cada uno de vosotros en nombre de Jesucristo para remisión de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Aquel día se incorporaron a la Iglesia, termina diciéndonos el texto sagrado, cerca de tres mil personas.

 

La venida solemne del Espíritu en el día de Pentecostés no fue un suceso aislado. Apenas hay una página de los Hechos de los Apóstoles en la que no se nos hable de Él y de la acción por la que guía, dirige y anima la vida y las obras de la primitiva comunidad cristiana: Él es quien inspira la predicación de San Pedro, quien confirma en su fe a los discípulos, quien sella con su presencia la llamada dirigida a los gentiles, quien envía a Saulo y a Bernabé hacia tierras lejanas para abrir nuevos caminos a la enseñanza de Jesús. En una palabra, su presencia y su actuación lo dominan todo.

Oración final

 

¡Espíritu Divino!
Por los méritos de Jesucristo
y la intercesión de tu esposa, Santa María,
te suplicamos vengas a nuestros corazones
y nos comuniques la plenitud de tus dones,
para que, iluminados y confortados por ellos,
vivamos según tu voluntad y,
muriendo entregados a tu amor,
merezcamos cantar eternamente tus infinitas misericordias.

 

Por Cristo Nuestro Señor.

 

Amén.

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El Decenario es una antigua costumbre con la que la Iglesia anima a sus fieles a preparar del mejor modo posible la venida del Espíritu Santo en Pentecostés. Comienza diez días antes de la fiesta, es decir, el día de la Ascensión.