jueves, 19 de octubre de 2017

Pescador de hombres (Tú has venido a la orilla)


Tú has venido a la orilla
no has buscado ni a sabios, ni a ricos
tan solo quieres que yo te siga.

Señor, me has mirado a los ojos
sonriendo, has dicho mi nombre.
En la arena, he dejado mi barca
Junto a ti, buscaré otro mar.

Tú sabes bien lo que tengo,
en mi barca no hay oro, ni espadas,
tan solo redes y mi trabajo.


Señor, me has mirado a los ojos
sonriendo, has dicho mi nombre.
En la arena, he dejado mi barca
Junto a ti, buscaré otro mar.

Tú necesitas mis manos,
mi cansancio que a otros descanse,
amor que quiera seguir amando.


Señor, me has mirado a los ojos
sonriendo, has dicho mi nombre.
En la arena, he dejado mi barca
Junto a ti, buscaré otro mar.

Tú pescador de otros mares,
ansia eterna de almas que esperan,
amigo bueno que así me llamas.


Señor, me has mirado a los ojos
sonriendo, has dicho mi nombre.
En la arena, he dejado mi barca
Junto a ti, buscaré otro mar.

domingo, 1 de octubre de 2017

Siempre que digo madre


Siempre que digo madre
voy diciendo tu nombre,
siempre que pido ayuda
te estoy llamando a ti,
siempre que siento gozo
es que en ti estoy pensando.
Con tu nombre en los labios
me acostumbro a dormir.
Con tu nombre en los labios
me acostumbro a dormir.

Siempre que digo madre
es que digo María,
siempre que digo madre,
voy cantando tu amor.
Digo tu nombre y nombro
a mi mejor amiga,
María, madre mía
y madre del Señor.
María, madre mía
y madre del Señor.

Siempre que yo te canto
es mi canto esperanza;
siempre que yo te rezo
es himno mi oración;
siempre que yo te hablo
es mi voz alabanza;
y tu nombre yo llevo
siempre en mi corazón.
Y tu nombre yo llevo
siempre en mi corazón.

Siempre que digo madre
es que digo María,
siempre que digo madre,
voy cantando tu amor.
Digo tu nombre y nombro
a mi mejor amiga,
María, madre mía
y madre del Señor.
María, madre mía
y madre del Señor.

Siempre que tengo dudas
en ti encuentro certeza;
siempre que tengo miedo
eres tú mi valor;
siempre en mis desalientos
eres tú mi confianza;
y tu nombre yo invoco
como ayuda y favor.
Y tu nombre yo invoco
como ayuda y favor.

Siempre que digo madre
es que digo María,
siempre que digo madre,
voy cantando tu amor.
Digo tu nombre y nombro
a mi mejor amiga,
María, madre mía
y madre del Señor.
María, madre mía
y madre del Señor.