jueves, 12 de junio de 2014

Padre nuestro, en ti creemos


En el mar he oído hoy,
Señor, tu voz que me llamó
y me pidió que me entregara
a mis hermanos.

Esa voz me transformó
y mi vida entera ya cambió
y sólo pienso ahora, Señor,
en repetirte.

Padre nuestro, en ti creemos
Padre nuestro, te ofrecemos
Padre nuestro, nuestras manos
de hermanos.

Cuando marche a otros lugares
tendré yo que abandonar
a mi familia y mis amigos
por seguirte.

Pero sé que así algún día
podré enseñar a mi hermano
tu verdad, y junto a él
yo repetirte:

Padre nuestro, en ti creemos
Padre nuestro, te ofrecemos
Padre nuestro, nuestras manos
de hermanos.

Y después si él lo desea
podemos ambos unirnos
y enseñarle a todo el mundo
tu palabra.

En el mar oirá él tu voz
igual que un día escuché yo
y pronto con el mundo
podremos cantarte:

Padre nuestro, en ti creemos
Padre nuestro, te ofrecemos
Padre nuestro, nuestras manos
de hermanos.