lunes, 20 de agosto de 2012

Dueño de mi vida


Dueño de mi vida, vida de mi amor,
ábreme la herida de tu corazón.

Corazón divino, dulce cual la miel,
Tú eres el camino para el alma fiel.

Tú abrasas el hielo, Tú endulzas la hiel,
Tú eres el consuelo para el alma fiel.

Dueño de mi vida, vida de mi amor,
ábreme la herida de tu corazón.

Corazón divino, ¡qué dulzura dan
de tu sangre el vino, de tu carne el pan!

Tú eres la esperanza del que va a vivir;
Tú eres el remedio del que va a morir.

Dueño de mi vida, vida de mi amor,
ábreme la herida de tu corazón.

Corazón divino, dulce cual la miel,
Tú eres el camino para el alma fiel.

Dueño de mi vida, vida de mi amor,
ábreme la herida de tu corazón.